
Y con toda la impaciencia que me caracteriza esperé a las notas de los exámenes que por suerte aprobé. Con sorpresas y decepciones en las notas me alegre mucho y como la nota me daba d sobra para lo que quería hacer no me moleste en reclamar, no me apetecía darle más vueltas a la selectividad del horror. Y fin! A partir de ahí el mes de septiembre cambio de color... felicidad, aire fresco y caminito a mi lugar favorito en el mundo. 4 días con mi tata, su perrete nórdico que toma el sol y mi tío político al que adoro.
Y bueno, no puedo dejar de nombrar a una pieza muy importante para mi y mi familia que el miércoles de la semana pasada nos dejó. Gina, la perrita de mis abuelos se fue, todo pasó muy rápido y creo que aún no me he hecho a la idea de que ya no está. Pero lo que si que se es que ahora estará con su hermano Pegote y que los dos cuidaran de todos nosotros. Nunca podré olvidar los años que ella ha estado con nosotros... la quiero, la queremos mucho.
Y después de todo esto llegó el gran cambio de mi vida, una etapa nueva de la que depende mi futuro. Hoy he comenzado la carrera de psicología con mucha ilusión y muchas ganas de aprender y de estudiar por fin lo que me gusta. Espero no salir loca de esta (como dice mi tata) y ser dentro de 4 años una buena psicóloga y poder trabajar donde me gusta.
Bueno, poco más tengo que contar, vuelta al cole, a los entrenamientos, a los findes de relax, de fiesta, de partidos, de viajes para ver a mi Cookie, de viajes en general y, espero, que de felicidad!